INGREDIENTES
• 480 ml. de crema de leche
• 400 ml. de leche condensada
• 40 gr. de Nesquik en polvo

PREPARACIÓN
1⃣ Poné la crema de leche en un bowl y batí de manera constante hasta que tome consistencia firme y se dibujen surcos al batir. Ojo con pasarte, que si la crema se corta, no puede volver a usarse.


2⃣ En otro bowl mezclá el Nesquik en polvo y la leche condensada hasta lograr que los dos ingredientes estén totalmente integrados. Luego uní la mezcla a la crema, en intervalos y con movimientos envolventes, para evitar que pierda aire.


3⃣ Volcá todo en un recipiente mediano y al congelador durante 6 horas ¡y ya tenés listo el heladito para disfrutar!